Es la primera pregunta de quien se plantea instalar placas solares: ¿cuánto me va a costar? La respuesta honesta es que depende de varios factores, y por eso conviene desconfiar de los precios cerrados sin que nadie haya visto antes tu vivienda, tu local o tu nave. Repasamos qué influye de verdad en el presupuesto de una instalación de autoconsumo.
Potencia y consumo: el punto de partida
El tamaño de la instalación se dimensiona a partir de tu consumo real, que se ve en las facturas de los últimos doce meses, y de cuándo consumes. Si la mayor parte del gasto es diurno (oficinas, comercios, industria), la energía se aprovecha directamente; si es nocturno, el planteamiento cambia. A más potencia instalada, mayor coste total, aunque el coste por kilovatio pico suele reducirse en instalaciones de mayor tamaño.
Cubierta, orientación y ejecución
No es lo mismo una cubierta inclinada de teja que una cubierta plana de nave o una estructura sobre suelo. La orientación, las sombras, el estado de la cubierta, la distancia al cuadro eléctrico y la necesidad de reforzar la estructura o instalar líneas de vida influyen en la mano de obra y en los materiales auxiliares. En Córdoba las condiciones de radiación son muy favorables, pero una mala orientación o unas sombras mal valoradas pueden reducir bastante la producción.
Equipos: paneles, inversor y, en su caso, baterías
Los paneles y el inversor son la parte principal del coste. Conviene comparar fabricante, garantía de producto y de rendimiento, y el sistema de monitorización incluido. Si además se añaden baterías, el presupuesto sube de forma notable, por lo que merece la pena estudiar con números si realmente te compensan.
Lo que no siempre aparece en el presupuesto
Además de los equipos y la instalación, hay que contar el proyecto o memoria técnica, la legalización ante la administración, los trámites con la distribuidora y el contrato de compensación de excedentes con la comercializadora. También conviene informarse de las tasas municipales y de las bonificaciones fiscales que pueda aplicar tu ayuntamiento. Pide siempre que el presupuesto detalle qué incluye y qué no.
Cómo comparar presupuestos
Compara siempre con la misma base: potencia pico, marca y modelo de paneles e inversor, garantías, si incluye la legalización, plazo de ejecución y condiciones de mantenimiento. Y calcula el plazo de amortización con tu consumo real, no con el de un caso medio. Un presupuesto más barato que no incluye trámites o materiales acaba saliendo más caro.
Nota: información orientativa de carácter general. El coste real depende de cada instalación y no sustituye a un estudio técnico.